Concluimos un estudio mandatado por el BID que analiza el papel de las organizaciones de productores agropecuarios en Centroamérica. Sus resultados confirman que estas organizaciones pueden impulsar sistemas agroalimentarios más climáticamente inteligentes, positivos con la naturaleza e incluyentes.
El estudio identifica ocho condiciones habilitantes para fortalecer su impacto, entre ellas políticas públicas coherentes, acceso a mercados verdes, alianzas estratégicas, financiamiento climático, desarrollo de capacidades y gobernanza inclusiva. Aunque los avances son desiguales entre los países del SICA, las organizaciones de productores tienen sin duda el potencial de convertirse en motores de sostenibilidad, resiliencia e inclusión rural.
El estudio será publicado formalmente por el BID en los próximos meses.


